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VERDE 2030: Qué es, novedades y cómo impacta a la construcción y a los fabricantes en España

VERDE 2030 marca un cambio decisivo en la manera en que España define y entrega edificios sostenibles. Más que una actualización técnica, transforma la sostenibilidad de un atributo aislado de diseño en un marco económico estratégico, conectando desempeño, riesgo e inversión.

VERDE 2030: Qué es, novedades y cómo impacta a la construcción y a los fabricantes en España
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Desde su lanzamiento en 2009, VERDE ha sido la referencia nacional para evaluar edificios sostenibles, incorporando la visión de ciclo de vida y la medición del comportamiento ambiental en el sector. Pero con la llegada de nuevos marcos regulatorios —como la Taxonomía Europea, el Pacto Verde Europeo y Fit-for-55— el sector necesita ahora una herramienta que conecte la sostenibilidad a nivel de proyecto con el cumplimiento regulatorio y financiero. VERDE 2030 es esa herramienta: un sistema unificado que integra políticas, desempeño ambiental y criterios de inversión sostenible.

Qué es VERDE 2030 y por qué es importante

Desarrollado por Green Building Council España (GBCe), VERDE 2030 es la actualización del sistema nacional de certificación para edificios sostenibles. Representa un enfoque completo basado en el ciclo de vida, aplicable tanto a la obra nueva como a la rehabilitación, y abarca todas las fases desde el diseño inicial hasta el fin de vida del edificio.

El sistema evalúa el desempeño ambiental, social y económico mediante 26 criterios y 113 indicadores medibles, organizados en ocho bloques temáticos: energía, agua, materiales, salud, inclusión, economía, calidad de la construcción e integración ambiental.

Este alcance ampliado va más allá del enfoque tradicional centrado en la eficiencia energética. VERDE 2030 incorpora bienestar social, carbono del ciclo de vida, calidad constructiva y alineamiento financiero, creando un sistema de certificación coherente con las expectativas de reguladores, inversores y marcos ESG.

Lanzado en septiembre de 2024 en el marco de la iniciativa europea SMARTER4EU, VERDE 2030 busca vincular la edificación sostenible con la neutralidad climática y la financiación verde. Se volvió plenamente operativo en 2025 y sustituirá progresivamente a la versión anterior VERDE Edificios 2022.

Con las exigencias de la Taxonomía Europea y la CSRD ya en vigor, VERDE 2030 puede consolidarse como la vía estándar para acceder a financiación verde, incentivos públicos o inversión alineada con criterios ESG, aún cuando la certificación sigue siendo voluntaria.

¿Qué novedades incorpora VERDE 2030 frente a la versión anterior?

VERDE 2030 introduce la actualización más relevante desde la creación del sistema.
A continuación, una comparativa sintética entre ambas versiones:

Aspecto VERDE 2022 VERDE 2030
Propósito Enfoque ambiental Integra desempeño ambiental, social y económico alineado con políticas europeas.
Estructura 6 áreas 8 bloques temáticos: Ciclo de Energía, Ciclo del Agua, Ciclo de Materiales, Edificios Saludables, Edificios Inclusivos, Estrategias Económicas, Calidad de la Construcción e Integración Ambiental.
Criterios 40–45 criterios 26 criterios + 113 indicadores (más claros y simplificados).
Ciclo de vida Parcial Evaluación completa del carbono en el ciclo de vida.
Economía circular Recomendaciones Bloque específico con reutilización, contenido reciclado y pasaporte de materiales.
Salud y bienestar Enfoque limitado Bloque completo con indicadores avanzados de calidad del aire, confort térmico, acústico y lumínico.
Inclusión social Reducido Bloque que impulsa accesibilidad, equidad y bienestar comunitario.
Economía Coste del ciclo de vida opcional Análisis económico, riesgo y adaptabilidad obligatorios.
Alineación europea Parcial con Level(s) Alineación plena con Level(s), Taxonomía Europea y ODS.
Reconocimiento Ámbito nacional Reconocimiento internacional y compatibilidad con financiación verde y marcos ESG.

 

Esta estructura facilita el proceso de certificación al tiempo que incrementa su precisión y relevancia económica.

¿Con qué se alinea VERDE 2030?

Para 2025, la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y la Regulación de la Taxonomía Europea obligarán a empresas, incluyendo grandes empresas del sector de la construcción, inmobiliarias y fabricantes a reportar el desempeño ambiental de sus activos y cadenas de suministro. VERDE 2030 ofrece un marco preparado para cumplir estas obligaciones, permitiendo conectar los datos de sostenibilidad de cada proyecto con el reporte ESG corporativo.

1. Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS)

Cada criterio de VERDE 2030 se asigna a uno o más de los 17 ODS, demostrando cómo los edificios contribuyen a la acción climática, la eficiencia de los recursos y el bienestar social. La certificación incluye un mapa de impacto ODS que destaca cómo cada proyecto apoya objetivos específicos como el ODS 13 (Acción por el Clima), el ODS 12 (Producción y Consumo Responsables) y el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles).

2. Marco Level(s) de la UE

VERDE 2030 está totalmente alineado con Level(s), que proporciona un lenguaje común para evaluar el desempeño en seis macroobjetivos:

  • Emisiones de carbono en el ciclo de vida
  • Eficiencia de los recursos y circularidad
  • Uso y conservación del agua
  • Salud, confort y calidad ambiental interior
  • Resiliencia climática
  • Coste y valor del ciclo de vida

Al mapear directamente sus 26 criterios y 113 indicadores con estos macroobjetivos, VERDE 2030 permite que los equipos de proyecto utilicen los resultados de su certificación de forma integrada en los informes ambientales de la UE, los procesos de contratación pública y la divulgación ESG.

Esta alineación eleva a VERDE de ser un sistema de certificación nacional a un referente de sostenibilidad comparable a nivel internacional, garantizando que los proyectos españoles se comuniquen en el mismo lenguaje técnico y regulatorio utilizado en toda Europa, incluidos responsables políticos, inversores y marcos ESG globales.

3. Taxonomía de la Unión Europea para Actividades Sostenibles

Quizá la evolución más significativa de VERDE 2030 sea su integración con la Taxonomía de la UE, el marco regulador que define qué se considera una actividad económica “verde” en Europa.

Por primera vez, VERDE 2030 incorpora indicadores compatibles con la taxonomía que evalúan cómo contribuye un edificio a los seis objetivos ambientales de la UE:

  • Mitigación del cambio climático
  • Adaptación al cambio climático
  • Uso y protección sostenible del agua
  • Economía circular y eficiencia de los recursos
  • Prevención y control de la contaminación
  • Protección de la biodiversidad y los ecosistemas

Los proyectos que alcanzan las calificaciones más altas de VERDE deben demostrar una alineación del 100% con la Taxonomía de la UE, garantizando que cumplen el principio de “no causar un perjuicio significativo” y califican como inversiones sostenibles según la regulación financiera europea.

Esta alineación es especialmente crítica para promotores e inversores que buscan acceder a préstamos verdes, bonos vinculados a la sostenibilidad o incentivos públicos, ya que VERDE 2030 se convierte, en la práctica, en una vía directa hacia la financiación alineada con la taxonomía.

Impacto de VERDE 2030 en el mercado: implicaciones para las industrias de la construcción y la manufactura

La industria de la construcción se sitúa en el centro de la transformación impulsada por VERDE 2030. Mientras que los marcos de sostenibilidad anteriores a menudo se centraban en la intención del diseño, VERDE 2030 amplía la responsabilidad a todo el proceso constructivo desde la selección de materiales y las prácticas en obra hasta la gestión de residuos y la documentación posterior a la construcción.

Para el sector de la construcción, VERDE 2030 extiende la responsabilidad mucho más allá de las decisiones de diseño iniciales. Equipos de contratación, ingeniería y gestión de proyectos deben ahora demostrar el cumplimiento en todas las fases del proceso constructivo desde la selección de materiales y la logística hasta la gestión de residuos, las emisiones en obra y la calidad de la puesta en marcha.

Los bloques Ciclo de los Materiales y Calidad de la Construcción recompensan la adopción de técnicas constructivas de baja huella de carbono, flujos de materiales trazables y controles de calidad rigurosos.

Cuantificar el carbono embebido, medir la circularidad, monitorizar las emisiones de la fase de construcción y documentar la recuperación de residuos con precisión permitirá generar datos que alimentan directamente los indicadores de ciclo de vida y los criterios alineados con la Taxonomía Europea de VERDE 2030. Esto no solo crea un proceso de certificación más fluido, sino también un flujo de trabajo digital de sostenibilidad repetible que facilita la comparación entre carteras y el reporte ESG a largo plazo.

Para el sector manufacturero, VERDE 2030 remodela fundamentalmente lo que significa ser “especificable”.

Las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), los datos transparentes de ACV y los pasaportes digitales de productos se han convertido en herramientas esenciales para acceder al mercado. Los fabricantes que pueden proporcionar datos verificados sobre contenido reciclado, carbono embebido, impacto ambiental y alineamiento social están en posición de ganar especificaciones en proyectos VERDE 2030, mientras que aquellos que no pueden hacerlo corren un riesgo de quedar excluidos de grandes desarrollos, licitaciones y proyectos financiados por la Unión Europea.

Este enfoque centrado en los datos mejora la transparencia de la cadena de suministro y fomenta una cadena de valor más integrada. Equipos de diseño, especificación y fabricantes colaboran antes y con mayor eficacia, utilizando sistemas de datos compartidos para garantizar que los productos y las prácticas constructivas cumplan tanto los requisitos de ciclo de vida como las expectativas de inversores, clientes y reguladores.

Un nuevo escenario competitivo para el entorno construido en España

VERDE 2030 marca un hito decisivo para el futuro de los sectores de la construcción y la fabricación en España.
Alinea el entorno construido no solo con la ciencia climática europea, sino también con el sistema financiero y regulatorio que está configurando el futuro económico del continente, creando un marco unificado para ofrecer una sostenibilidad medible y verificable.

Para el sector de la construcción, VERDE 2030 aporta claridad: criterios transparentes, verificación consistente y compatibilidad con la Taxonomía Europea, Level(s) y los informes ESG.
Para los fabricantes, señala un cambio hacia productos circulares, de baja huella de carbono y con datos verificables como nuevo estándar mínimo para acceder al mercado.
Y para el conjunto de la cadena de valor, abre el acceso a financiación verde, refuerza la confianza de los inversores y posiciona a las empresas españolas para liderar la transición hacia un entorno construido sostenible y de alto rendimiento.

Las empresas que se alineen desde ahora con VERDE 2030 integrando el pensamiento de ciclo de vida, herramientas digitales y datos transparentes de producto en sus flujos de trabajo, estarán en la mejor posición para prosperar en un futuro en el que la sostenibilidad y la competitividad serán inseparables.

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